domingo, 15 de enero de 2012

Sordera

.
Sangra el oído
y sucinta la oleosa calma,
sangra el cuarto con su óxido lenguaje

olvidar es en extremo una cerveza inyectada en desaire
cogidas por las manos temblorosas que me atardecen

sangra el oído ahuyente, cóncavo en su ovillo
espera en alado prófugo con titubeos de astillas

locuaz mudo que ensordece refractando la sombra
lo aniquila la voz arranchada a mi desafecto

sangra el oído y perfora su lejanía de alma.







Gio.