sábado, 12 de octubre de 2013

Aldeana

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Me rajo amenazante en ese campo minado de tus entrañas
tanto colonialismo con prolongaciones de muslos
tanto indígena muerto acabó en tu caldera
me rajo en ciervos y tucanes en la sombra de tu nalga
doctora de sangre que retumba en las leyes corrosivas a tu rodillas
fue a nacer ahí la serpiente y mi planta lúgubre carnero
el acto de brotarse descorazonado en tu superior labio
en tu brecha sombra donde la lengua se cubría para no acallar mi voz
ahí fui a morir quebrantando el aliento asesino
el instinto témpanos derretían
y el amor como cuchillo se hundía en tu viento
el amor concebido en mi manicomio
me rajo con las palabras que evocan un alfabeto muerto
un homicidio de árboles conquistados por espadas.









Gio.

2 comentarios:

e.s. guallart dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Oski dijo...

Me impactó cuando lo recitaste en los diablos el martes y me impacta una vez más al releerlo hoy.

"El amor como cuchillo se hundía en tu viento" como estos versos se hunden en algo que está dentro.

Grande Giovanni