sábado, 4 de enero de 2014

Palisandro

.

Tengo tal necesidad de su carne que mi lucidez se ha petrificado
en los poros bolcheviques de sus labios
adquirí la facultad embriagadora opulenta de senos
de frutas ausentes de bosques
convalezco en el lenguaje
y mi gesto convulso sufre de carbón y de mujer
como llamarada de un destino habitante
ahuyente en la tormenta de mi diván soñoliento
como niño palpando la neblina padezco
la sed de un barco
la ingrata ceniza del gusano henchido de tumba y tiempo
vestido de azote y hojarasca
con la tristeza elástica de los catres
como potro con holgura desvarío trompetas
de la boca desierto de su jazz insania de abandono
de la concertina distancia que reduce los huesos
en este viento lento viento tiempo viento muslos que se anidan
en la piedra de mi boca
y me hallo mutilado en toda la sonrisa
¿por qué la vida crucifica continentes entierra horizontes mata carcajadas?
¿por qué se traga pájaros y desvela el sonido del ciprés?
vaciar el dolor como vaciar la música de los ríos como
vaciar la rompiente de la ola como vaciar
un volcán con todas
sus pedrerías.







Gio.

4 comentarios:

Lila Biscia dijo...

convalezco el lenguaje, es un término maravilloso, gio.

un beso

Pez Susurro dijo...

¿por qué se traga pájaros y desvela el sonido del ciprés?

Pufff...

Muy grande Gio, muy grande.

Abrazo.

María Bartolomé dijo...

Entre le calidad de tus versos, y lo que leo en tu (encantadora) biografía, creo que me quedo.
Hasta pronto.

La poesía sí es una patria.

Berenice dijo...

Me gustan tus versos relámpago