jueves, 19 de agosto de 2010

Humareda escarlata

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Ya no me quedan armas para ir destajando este tiempo
aunque finja gestos en estos nauseabundos días
para ocultarme en la oscuridad

hacer poesía del sufrimiento no me libra del insomnio
ni me salva del gorgoteo de una muerte que se esconde tras la luz

siempre pongo el pecho, aquel, donde te quedabas dormida
con la sinfonía de tu piel, con la que podías atarme
sin pretexto de no sonreír en esta ciudad.

Las palabras son inútiles, como la humareda escarlata de mis huesos
que se halla como un niño abandonado
en la lejanía de un viento amargo que pasa sin mirarme.





Gio.

6 comentarios:

elisa...lichazul dijo...

mientras la musa se refugie en ese pecho
habrá palabras útiles como herramientas de labranza que horaden el pensamiento humano
para que con tu escarlata savia germinen y den sus frutos

besitos de luz

CAOS dijo...

permites que te robe un verso?

espero que sí.

un abrazo.

Carmen Garrido Ortiz dijo...

No debería el sufrimiento, siempre lo repito. inspirar versos así.
Pero son tan hermosos, tan bellos, tan certeros.
Cuando un poeta logra comulgar con los sentimientos del que lee, entonces se convierte en un juglar de almas. Algo más que un poeta, enorme.Ya sabes que no hablo si no lo siento. Tus últimos poemas son tremendos, creces y creces.
Abrazos.
Carmen

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Selva oscura, ultimamente.

Besos y abrazos.

estrella dijo...

Buenas noches Gio!!
Las palabras expresando tus sentimientos,nunca serán inútiles.
Tú tienes mucho que decir,ojalá sea lleno de esperanza!
Un saludo y un abrazo

víctor (el gato estepario) dijo...

Te sigo, GIO.
" la humareda escarlata de mis huesos " es un diamante.

UN ABRAZO.