lunes, 13 de diciembre de 2010

Impalas y albatros

.
En tus ojos
anidaban los albatros
que picoteaban mi garganta,
haciendo que mi cuerpo
se hundiera en la carne,
con las antorchas salpicando la firmeza
del acero maleado
por el sendero de tu profusa boca

en tus ojos
las impalas habitaban ebrias de caballos
que rumiaban lámparas,
con el vértigo
de la soldadura de tus dientes
y en esas cuencas afiladas
yo vivía incesante
con los tímpanos absorbidos
por tu lengua.







Gio.

6 comentarios:

CAOS dijo...

Te sienta bien la madrugada...

Danilac dijo...

¡Ooooh! Esas imágenes de animales eternos como el tiempo me encantan.
Bravo.

Marisol dijo...

Un placer leerte.
Paso a desearte unas bonitas fiestas z un muz buen 2011.

virgi dijo...

Los animales que anidan en nosotros.
Siempre tan poderoso.
Besos

Anouk A. dijo...

A veces me ahogo un poco al leerlo, pero los tres primeros versos y los tres últimos me gustan muchísimo (sobre todo los tres últimos, son magníficos). Un abrazo

Giovanni-Collazos dijo...

Anouk, y por qué te ahogas?

Anda, cuenta.