martes, 29 de enero de 2013

Acrópolis

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Entre los andamios del Acrópolis los dioses arderán por la humedad de nuestro aliento tu boca centella hallará mi voz en las columnas desvencijadas en la saliva sobre tu espalda y en el potro sin descanso que anudará la lámpara noche de asfalto y de escombros en los sueños perfumistas que se prolongan en calderas Afrodita me cortará la cabeza y la pondrá en tu vientre rodará entre tu hierba flameará en el penacho de tu ave sembrada en las vigas cual Sísifo no dejaré de sostener la lluvia del balancín oscilante de mi cráneo con mi sombra siempre desnuda con la piedra reflejo de mi isla nuestros vestigios hirvientes serán los bisontes de cieno que pululan en nuestras lenguas ventosas.
 
 
 
 
 
 
 
Gio.