miércoles, 15 de mayo de 2013

Piel de cocodrilo

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Dánzame la lluvia
que el amor es piel de cocodrilo
un fusil apuntando a los devotos desnudos
oscilan en las paredes en las flores que desangran placer

dánzame la lluvia
y azulea mi tempestad
que el desierto no sabe de profetas
sólo de los olores bermejos de las gargantas tragadas entre sí

dánzame la lluvia
que crepito como efebo
en las hondas cenizas donde las fábulas resplandecen de miedo
deja a la nieve desnuda en la primera erupción
la salvación es la brecha atrapada en tu entraña

dánzame la lluvia
y mis raíces bordearan el aire de tus huesos
que conducen a la violencia de la cornisa colgando bisontes flamígeros
en el canto embalsamado de tu melena
donde el agua carece de dueños.






Gio.

3 comentarios:

António Eduardo Lico dijo...

Bella poesia.

Bletisa dijo...

Hola Gío.
Me pierdo un poco en tu poesía.
Debo ser yo y mis estado de ánimo.
No me hagas mucho caso.

María Sotomayor dijo...

Dánzame la lluvia es una petición sublime Gio.

Beso fuerte amigo.