jueves, 13 de octubre de 2016

Treinta y nueve cráneos



¿Qué siente médico el paciente al observar
sus ojos de piel apaga comiéndose el pellejo
de los dedos en las uñas llenos de rostro sable
sin medicamento de otro continente que delira sombra?

no sabe y se acumula el peso en la cornisa
a punto de preñarse como un desahuciado en la maestría de sus miedos

el lujo parpadeo de caminar con el bolso mirando al migrante
sujeta duro se perfila mestizo y aterrador para tu aliento

no importan las frutas
el despeñadero son quinientos años de un meteorito cayendo
en ser aprensivo al color fluvial del oleaje

¿qué sabe mortecino de incertidumbre con su bata
lamparín de kilómetros tardos?

no tiene manos en ninguna llaga
desconoce la porción de los metales
lengua la boca en un violín sin saber de los bolsillos
el cerebro desnuda un canto amor con precisión de relojería.





Gio.