martes, 8 de junio de 2010

Nuestro oficio

.
Despídete de tu chacra, llora momentáneamente por tu gente quedada allí en la provincia
pero no olvides que el camino es largo y difícil
como tu propia vida, y el mundo que ahora tendrás
no será más el mundo que conociste.
(Enrique Verástegui)
.
Nos llenamos la boca de revolución
pero nos obstinamos en las vitrinas
mientras vemos el reflejo de nuestras figuras
que nos recuerda el oficio

nada nos pertenece,
nos consumimos en el cigarrillo
y la economía nos maldice

nos convertimos en un macetero sediento
que no sabe nada de la chacra

el fogón que había en nuestros ojos
se escapa en la turbiedad
de éste cielo que nos atornilla

la ciudad nos come
y se ha gastado en los pétalos de nuestro sudor
que fue el patrono de las noches
en una extraña Lima
donde nunca hemos vivido.
.
Gio.

7 comentarios:

víctor (el gato estepario) dijo...

Me gusta. Los anteriores también.

¿El térmno CHACRA tiene un significado propio peruano ?
UN ABRAZO.

mis largos pies dijo...

nos convertimos en un macetero sediento que no sabe nada de la chacra
Qué bonito es esto. Acabo de pasar dos horas preparando un trabajo Lima, donde nunca he estado. Tú me la descubres. Gracias.

santiago tena dijo...

todo por la autenticidad, voto que sí

Giovanni-Collazos dijo...

Así es, Víctor.

La Chacra es la tierra de cultivo, un huerto inmenso.

Puse esos versos de Verástegui como epigrafe, porque el poema en que está, me gusta mucho (Enrique Verástegui es un buen poeta peruano, uno de los grandes, para mí, el cual recomiendo. Lastima que en España no se edite nada de él. Un día de estos pongo un poema de Verástegui)

Gracias compañeros, por la visita.

Abrazos.

virgi dijo...

La comodidad de las vitrinas, mientras el dolor corroe la calle.

Elisa Berna Martínez dijo...

Me gusta. La idea del abandono y ese "todo es lo mismo pero no es igual" muy bien traido al caso del emigrante.

Un abrazo poeta.

Jorge Ampuero dijo...

Versos que nos recuerdan que lo mejor está en volver a casa o en vivir con la tierra adentro. Buen epígrafe de Verástegui.

Saludos...