lunes, 29 de octubre de 2012

Emolientero


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En las laderas de su estirpe de gatos y sus ballenas no halladas
sus rostros de pálidos motores con búhos encajes
con lampiñas miradas de arlequines transeúntes
y sus cirios leprosos en estanques muertos
así va Madrid sin emolienteros
así va fracturada entre empedradas y cavidades bizarras
que acomodan su cerquillo ante manifestantes con el libro de la afrenta
así va Madrid con el frío
con las cifras persianas de noches desbocadas
las costillas se le van pegando en la bruma del músculo
y la masa no termina en hecatombe
la masa sigue sin salir del miedo
la masa es un murciélago en el altar lluvioso de la ceniza
yo la observo con mi chompa y una piedra endemoniada sin que despeine el aire
mientras busco emolientero que me sirva vaporosa bebida
con la linaza y la hierbaluisa del misterio
de este frescor ardiente sin romanza
y cuando la ciudad se levante mi predilección será desaforada
el emoliente que calienta mi cuerpo agitará el aire enroscado
seré de Lima a Madrid la guadaña vesánica la huaraca espasmódica
mi relámpago indígena mi mestizo descamisado se insertará en el paisaje
y todo brumoso estallará con la ciudad carnívora de pértigas.










Gio.

5 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Hacen falta unas cuantos versos como estos que sean guadañas, huaracas, relámpagos, lo que sea para que desaparezca tanto sufrimiento.

jeantarrou dijo...

A ver si llega ese ahora

Pez Susurro dijo...

Así va Madrid con el frío...

Nivelazo.


Abrazo grande, bro.

eloy dijo...

Fantástico poema.
Así va, así nos va.

kynikos dijo...

con el diccionario cerca cuando te leo. y aún sin él. qué grande y qué profundo llegan tus músicas.
abrazos.