domingo, 18 de diciembre de 2011

La izquierda del cero

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Llevar la vida a cuestas dentro de un profiláctico
hace que mi vidriado color
cave feroz en la izquierda de los ceros

sin la continua muerte calmando el hambre
ocultando la profundidad para que nada pueda hundirse

pintar un cuadro donde no salga el alma
con los tiernos difuntos
ensanchados de invierno

callar a voz en cuello las horas de la deriva,
ser enjambre sin eco
sobre un bosque que bosteza sombras.






Gio.

6 comentarios:

Proyecto Fake dijo...

otra vez el calambre en el seso, eh. Otra vez la palabra sale sola. Fuerza, Gío. Ahí lo tienes: dale

Charcos dijo...

me duelen tus versos que se clavan, me alegro de que vuelvan a ser.

besicoss

la chica de las biscotelas dijo...

con los tiernos difuntos
ensanchados de invierno!!!!!

ufffff!

eloy dijo...

Callar a voz en cuello las horas de la deriva. Tremendo!!! Hay momentos en que los poemas se hacen solos. Me alegro.

Leonel Licea dijo...

Tu poema ha sido un latigazo al alma. Un dolor que llega y se instala, Gio.
Coincido con Eloy, ese verso "callar a voz en cuello las horas de la deriva" es tremendo!!!
Un abrazo.
Leo

escuchando palabras dijo...

tu poesia siempre es maravillosa ! te sobra talento, pero solo quiero desearte mas poesia para el 2012, besos